Plan de entrenamiento 5 días: fuerza, HIIT, cardio y NEAT

Plan de entrenamiento 5 días: fuerza, HIIT, cardio y NEAT

Vale, vamos por partes: moverse te salva

Te lo digo como a un amigo: mejorar tu capacidad cardiorrespiratoria alarga la vida. La evidencia es clara: subir un peldaño tu resistencia reduce riesgo de enfermedad y te permite llegar al final del día sin sentir que te pasó un camión por encima.

Ok, déjame explicarte mejor esta parte: además del entreno formal, suma el movimiento “invisible”, lo que llaman NEAT. Caminar, subir escaleras, levantarte cada hora, ir a por agua; 7.000–8.000 pasos diarios ya marcan diferencia en glucosa, presión y humor, que también cuenta.

Espera, te lo repito porque esto es importante: moverte “un poco, muchas veces” gana por KO a moverte “mucho, muy pocas veces”. Tu día puede ser un gimnasio si dejas de buscar siempre la silla más cercana.

Fuerza + HIIT: poco tiempo, gran retorno

Entrenar fuerza es tu póliza de independencia ahora y a los 70: más músculo, hueso más fuerte y mejor manejo de la glucosa. Con 1–2 sesiones semanales ya hay beneficios si trabajas patrones básicos (sentadilla, empuje, tracción y bisagra) con técnica cuidada.

Y atento a lo siguiente porque es importante: si vas justo de agenda, el HIIT es oro en cápsulas. Protocolos como 4×4 minutos o 10×1 minuto mejoran VO2máx y control glucémico en menos tiempo gracias a la alta intensidad con descansos medidos. Traducción práctica: series duras, cortas y controladas; sales con ganas de volver, no de jubilarte del deporte.

Esto suele pasar más de lo que crees: las lesiones llegan por querer correr antes de andar. Progreso sostenible = sobrecarga progresiva + buena técnica + descanso. Regla casera: si no puedes decir una frase, baja un punto; si puedes cantar medio himno, súbelo un poquito.

Cardio que disfrutas y equipos que te empujan

El mejor cardio es el que repites porque te da placer. Bici, remo, correr suave… todo suma. Pero jugar en equipo añade algo que la cinta no: comunidad, risas y ese empujón social que te hace aparecer incluso en días grises.

Piensa en Rocky (o Creed): intervalos, sudor y cara de “voy a por ello”. Alterna días de zona 2 (ritmo conversacional) con sprints o fartlek y verás cómo crece la constancia. Un sistema bueno gana a una motivación caprichosa.

Historia rápida: Luis odiaba la cinta. Se apuntó a fútbol 5 martes y jueves y, sin darse cuenta, metió sprints, cambios de dirección y muchas risas. Le bajó el pulso, el estrés y, por fin, fue regular. A veces no necesitas más disciplina; necesitas un equipo que te espere con un “¿vienes o qué?”.

Suplementos: menos bote, más barra

Te va a sonar poco sexy, pero mucha suplementación es puro marketing. Para población general, los multivitamínicos no previenen gran cosa, y el dinero rinde más en buena comida, buen sueño y buena programación de entrenamiento.

¿Excepciones? Vale, creatina y cafeína tienen respaldo modesto, pero su efecto es pequeño comparado con una buena rutina. Si te cuesta arrancar, aprende a persuadirte: define qué harás, cuándo y por qué. Para eso va de lujo aplicar lo de “Vender es seducir”: estructura tu mensaje interno, reduce fricción y cierra contigo mismo sin drama.

Plan simple de 5 días (30–45 min, sin romperte)

Vale, ahora el mapa, que sé que lo estabas esperando: sistema con foco en proceso y progreso. Ajusta cargas para que la última repetición sea exigente pero limpia; si vas justo, recorta volumen antes que desaparecer.

  1. Día 1 – Fuerza full‑body: sentadilla, press, remo, bisagra (3×6–10) con técnica y pausa al final de cada serie.
  2. Día 2 – HIIT: 10×1 min fuerte + 1 min suave en bici/remo; esfuerzo alto pero controlado (RPE 8/10 al final).
  3. Día 3 – Zona 2: 30–40 min conversacional o 8–12k pasos con mini bloques de movilidad.
  4. Día 4 – Fuerza full‑body: variantes (zancadas, dominadas asistidas, peso muerto rumano) para mantener la progresión.
  5. Día 5 – Juego: deporte en equipo por puro disfrute; si no cuadra, fartlek 25–35 min alternando suave/rápido.

Ok, déjame explicarte mejor esta parte: baja la fricción y sube la acción. Deja la ropa lista, agenda la hora y escribe la sesión en una tarjeta. Es menos épico que un discurso de película, pero funciona todos los lunes.

Historias que aterrizan la ciencia

Marta, 38, horario criminal. Dos días de fuerza, dos de intervalos. Ocho semanas después: +20% en sentadilla, mejor sueño y adiós al café de las 5. No fue un gadget; fue consistencia con un plan decente.

Jorge, 45, rodilla sensible. Cambió correr por remo, metió pesas dos días y tenis los sábados. Menos dolor, más energía y una rutina que cabe en su vida sin destrozarla. Moraleja: el mejor plan es el que puedes repetir.

Conclusiones y acción de hoy

Resumen de amigo: fuerza para el músculo y el hueso, HIIT para el motor, zona 2 para la base y equipo para la motivación. Menos gadgets y menos polvos; más repeticiones limpias, sueño decente y comida real. La ciencia está de tu lado… siempre que aparezcas.

Acción mínima viable (hazla ahora): bloquea 30 minutos para mañana, anota 3 ejercicios de fuerza + 10 intervalos de 1 minuto y manda un mensaje a un amigo para jugar el fin de semana. Y atento a lo siguiente porque es importante: empieza tan pequeño que no puedas fallar. La consistencia, con el tiempo, se parece mucho a tu mejor versión: fuerte, ágil y con buen humor.